viernes, diciembre 27

Cuando sea grande, quiero ser como vos... IV

Aleksandra Patova realiza fotografías que impregnan y enamoran de una forma sutil. Quizás sea el blanco y negro, los retratos y los retratados, el formato cuadrado (uno de mis favoritos), ella misma delante de la cámara, o los detalles que logra percibir y fotografiar como si su vida dependiera de ello. Quién sabe... a mi me pudo, y me encantó y aún encanta su trabajo.

Su página, por suerte, tiene bastantes fotos, y recomiendo, tanto a quien le guste la fotografía como a quien no (a ver si se anima) tomarse un minuto para recorrer sus galerías. Minuto que probablemente se convierta en minutos porque desde ya les digo, cada nueva foto es mejor que la anterior.

Aquí, esas a las que no pude ni quise resistirme:













Ojalá hayas disfrutado del trabajo de esta jóven fotógrafa búlgara tanto como yo. Contáme que te parecieron sus fotos. ¿Tienen ese "algo" que las hace especiales? A mi no me costó demasiado encontrarlo, pero claro, es cuestión de gustos...

Mini BIO: Dice ella: "Yo alcanzo los sueños, busco la poesía y el amor, cazo ideas".

miércoles, diciembre 25

sábado, diciembre 21

Almendras, diamantes y arañas muertas.

Los días van comiendo pedazos de mi vida, como si fueran almendras envasadas. La oportunidad de ser normal, que en un principio fue tan intensa, ahora es algo imposible. Una carta ya enviada que nunca llegó a destino no pudo avisar a mis chicas que aún estoy en peligro. Parte del entretenimiento es el miedo que siento, y desde aquí, audiciono para vivir matando a una estudiante de último año. Cuando aparece la luna, nos dejan olvidados en cajas de madera fina, y cuando el sol sale, nos mantienen cerca con correas y diamantes. Hace dos meses que no como comida humana ni voy a misa. Viajar en avionetas es nuestro principal castigo y las uvas confitadas nuestro inalcanzable premio. Sufro yo, y todos sufrimos. Ellos hicieron nuestros ojos azules y nuestras manos asesinas. Salimos a cazar jirafas a la noche, y coleccionamos uñas coloradas y arañas muertas, pero, por más que suene todo tan interesante, sostengo que me hubiera gustado poder decidir, creo.

miércoles, diciembre 18

Marrón


Necesito
     -otra vez-
     sentirme vista
     por tus ojos.


viernes, diciembre 13



GRACIAS


lunes, diciembre 9

Agua



A la deriva,
esperando algo
que los salve.
   Entonces,
                               agua.



viernes, diciembre 6

Final



- ¿Cuánto falta para llegar?
- Diez páginas. Un poco más, un poco menos, porque cuando llueve se lee más despacio y se camina más lento.
- Te creo.




lunes, diciembre 2



Aceptá
        que todavía no aprendés
                           a ronronear.

sábado, noviembre 30

lunes, noviembre 25

Hasta cuándo...




Sus lágrimas caen estrepitosamente
y chocan contra el mármol,
pero nadie las escucha,
porque tienen los oídos entrenados
para poder obviar el dolor.

Sus ojos tienen miedo y buscan mas valor
pero no saben como conseguirlo
porque los que recibieron dosis extras
las guardan lejos, en el fondo,
para muy de vez en cuando
poder sacarles el polvo
y sentirse algo satisfechos.

Su cara, sus brazos.
Su espalda, su abdomen.
Su cuerpo...
poco a poco
va tiñéndose con colores oscuros,
camuflándose con las demás heridas.
Va volviéndose cada vez más sensible.
Traiciona la mente
e inmóvil, permite al enemigo seguir atacando.

Su boca permanece cerrada, oprimida.
Quiere gritarle al mundo su historia
y acabar con el silencio, que nunca estuvo de su lado,
pero los nervios, los golpes y el tiempo
la volvieron muda.

Sus palabras mezcladas desean poder ordenarse.
Aunque sean pocas o cortas,
pero cerca, demasiado cerca,
siempre hay alguien que las calla.
Que las prohíbe.
Que se atreve a encerrarlas para siempre,
transformándola en prisionera.
Quizás inocente.
Quizás culpable.
Pero si sola...
y minúscula,
en este mundo
que sigue fingiendo

desconocer.


25 de Noviembre: DÍA INTERNACIONAL DE LA ELIMINACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER.

lunes, noviembre 18

Cuando sea grande, quiero ser como vos... III

Rinko Kawauchi tiene un ojo muy particular cuando va a hacer fotografías.

La primera vez que vi su trabajo, tuve la sensación de que todas sus fotos eran ensayos de otras, me resultaban demasiado extrañas, borrosas, cortadas y sobreexpuestas, pero por sobre todo abstractas, muy abstractas. Creo que por esa última razón me termino atrayendo tanto. No fue algo instantáneo, como me pasó con Elliott Erwitt o Ryan McGinley , pero me encontré a mi misma algunos meses después de haber visto sus fotos recordándolas y descubriendo entre ellas nuevas favoritas que antes, por alguna razón, no pude percibir.

No estoy segura de que sus imágenes sean "conceptuales", o que tengan un mensaje muy claro para transmitir, pero si que provocan y mueven algo, o por lo menos a mí. Son momentáneas pero a la vez atemporales, muy íntimas y super luminosas, incluso aquellas que, irónicamente, no están tan iluminadas.










Las cuatro imágenes que seleccioné pertenecen a su libro Illuminance, etidado en 2011 con una recopilación de fotografías hechas durante quince años. Probablemente (lo sé porque me conozco) mañana vea alguna foto de ella que antes no ví y me diga, ¡esta tendría que haber puesto en el blog!, pero bueno... en este momento me parecieron indicadas.

¿Conocías a Rinko Kawauchi? ¿Te gustaron sus fotos?

Mini BIO: Dice ella: "Para mí, el espacio y el tiempo no son importantes, quiero mostrar una esencia más poética y abstracta. Añadir demasiada información a la imagen es algo que puede molestar, desviar la atención del mensaje principal. Sencillamente creo que demasiados detalles crean confusión y como resultado se pierde el mensaje que trato de comunicar. El tiempo tampoco es importante. Es como en el universo, donde el concepto ‘tiempo’ es inútil. Me gustaría desnudar ideas subconscientes que tienen valor en cualquier lugar que fotografío."

domingo, noviembre 17

jueves, noviembre 14

(des) Abandonáme

Una letra que se
repite

es suficiente para.
                              Pero,
    seguir insistiendo es casi
                        más palpable
          que el abandono.

domingo, noviembre 10

¿Qué estoy leyendo?


Mattia tenía razón: uno tras otro, los días se habían deslizado sobre la piel como un disolvente, llevándose cada uno una finísima capa de pigmento del tatuaje de Alice y de los recuerdos de ambos. Los contornos, igual que las circunstancias, seguían allí, negros y bien perfilados, pero los colores se habían mezclado y desvaído hasta acabar fundidos en un tono mate y uniforme, en una neutral ausencia de significado.


La soledad de los números primos, de Paolo Giordano

miércoles, noviembre 6

Más que esto

Pasar a través de todo lo que crece y oscurece.
Gritar tu nombre y susurrarlo sin distinguir cual es cual, saltar y agarrar mi vestido imaginario,
romper este collar de perlas y fingir todavía.

Sudar lo que nos pasa y nos abraza, sudarlo y hacerlo resbalar,
bañarme en un río y mezclar mis dedos secos con los peces desarmados.

Siempre y más veces que nunca,
cerrar los ojos y soñar, vivir pero sin quererlo,
sin ni siquiera notarlo.

Tocar cada parte de los árboles que verdes se imponen.
Oír los sonidos que quieren existir, dejarlos hacer y después
quemarlos sin prisa.

Seguir a pie y encontrarte desmayado entre los trigales dorados,
creer que nunca hubo tanto.

Cargar con tu cuerpo que pesa y retrasa.

Matarte a la sombra del silencio y enterrarte dentro de mi cuerpo,
dueño de tu brújula y de mi desconcierto



¡desaparezcan estrellas, testigos de esto!

domingo, noviembre 3

Verde y fucsia

Solamente sus palabras estampadas en algún material extraño que parece papel. Ellos ahí. Sentados y mirando, como si no sintieran culpa; demasiado humano seria sentirla. Algunos se mueven voraginosos fingiendo estar de paso, toman fotos y preguntan sin comprometerse, porque nadie requiere su compromiso. El fucsia y el verde se mezclan y bañan por sobre la ropa desnudando siempre más que sus intenciones. No viven en este siglo, se nota, tampoco vienen del pasado, menos del futuro, en realidad no importa. El tiempo es sólo una etiqueta para despistar a los más débiles.

sábado, octubre 26

Nueve

Abrazadora exhaustiva de cada palabra tuya, imaginadora de cada gesto, masaje o estornudo. 

¿Más flaco que antes o al revés?         Más alto, seguro.

Buscadora incontrolable de momentos; roba segundos, asalta instantes. 

Piel de gallina de la buena, por todo el cuerpo, casi con vos por acá, queriéndome. 

Dormir con vos, para y en.

Anillos y huesos, si fuera tan fácil no hubiéramos esperado tanto. 

Más lejanía, existiendo veinte años antes, quién sabe, ¿lloraríamos? 

Yogurt con cereales hoy, vos hoy, nosotros. 

Hoy.

Perfección es una palabra complicada pero sí, apropiada para esto. 

¿Cuánto durará? Por favor, no me dejes, no lo arruino hoy, tampoco mañana, con suerte. 

¿Y en diciembre?
Te espero cerquita, avisame que si no voy yo.

Mensajito virtual tan tangible como la sonrisa boba de mi cara. 

No oculto las carcajadas, si preguntan, miento. 
Con tal, no importa más que seguir haciendo(nos).

lunes, octubre 21

Despedida

Viene y me dice que se suicida esa misma noche, me dá un beso y se va. Lo persigo toda la tarde. Sigo en shock pero si no lo encuentro lo pierdo, así sin más.
Busco en el muelle y a la orilla del mar. Entro a los bares viejos siempre abiertos, e inevitablemente se hace de noche, pero antes el cielo se tiñe de rojo. Rojo sangre.
Me desespero. Grito sola; el ruido de las olas tapa mi voz. Mis ojos parecen fosforecentes (imagino), y la ira hierve en mi cabeza.
Sigo buscando, si, pero ¿para que? Si ya se despidió de todos probablemente esté muerto.
Vuelvo a mi casa o... no sé, creo que es mía. Golpean la puerta, la patean. Abro y es él, me dan ganas de abrazarlo pero no me sale. No se lo merece. Me mira muy a los ojos y vomita. Se limpia y se tambalea. En sus labios leo un "perdón", pero no puedo creerle. Cruza la puerta de entrada y entonces la veo; la vemos. Sale del auto con su pelo rosa hasta los hombros.
Le dispara, llorando. Me dispara a mí también y duele.
Duele demasiado.

jueves, octubre 17

Fe li ci dad! (Ocho)

Estoy feliz. No, más que eso. Estoy súper feliz. Rebalso ¿Y por qué? Bueno, ya que preguntan, les cuento: porque gané un concurso. Taráááán, ¡si señores y señoras! La gente del Museo en los Cerros me dio la oportunidad de participar en el 2do Concurso de Fotografía. ¿Qué gané? ¡Una cámara de fotos! Claro que sí, créanselo. El tema del concurso era "Celebraciones" y mi foto (aunque parezcan dos), esta:


La hice el 23 de agosto en una especie de marcha que se hace en mi pueblo recordando el Éxodo Jujeño (si no tienen idea, pueden googlear).

¿Les gusta? ¡Hagánmelo saber!

miércoles, octubre 16

Detective perfecta

¿Que cuantas veces te llamé? Y, veinte, por lo menos, y eso que yo nunca llamo a nadie porque no suelo tener crédito. Hasta con tu mamá tuve que hablar para ver si me daba alguna pista de tu paradero. Pensó que te habías fugado con migo la pobre. Sí, era lógico que no supiera, yo tampoco les diría nada a mis padres si llegara a irme a algún lado, claramente solo. Después hablé con Martín y Florencia, que ni bola me dieron porque cuando pasé por su casa estaban jugando un videojuego de esos malísimos que siempre se están comprando, asi que imaginate. Capaz ni si quiera escucharon lo que les dije.

Guarda que intenté yo también visualizarte en algún lado, ¿eh? pero nunca pasamos por esa etapa de peli romántica en la que te llevo a un lugar mágico y vos a mí y bla bla bla. Vés, si fuéramos más, no se, pareja promedio, capaz ahora te podría llevar algo de comida y el cepillo de dientes, pero como no, acá estoy yo, casi en pijama y como una loca en el medio de la plaza. Debo verme medio paranoica. Es que miro tanto para todos lados que alguien tiene que estar preocupándose por mí, aunque sea una de las viejitas esas que corren un par de minutos y después se sientan a comer facturas, ¿viste?.

Ah, me olvidaba de decirte que llamé a tu ex, por si acaso (como nos llevamos taaan bien) y me dijo que estaba con vos (la muy!) pero después desmintió la cuestión diciendo que no, que ni idea, que si quería me ayudaba a buscarte. Es que sí, chango, eso hago, te busco. Y me estoy cansando. Bah, no, en realidad no, si tengo que elegir vivir siempre serías vos la razón, pero encontrarte de vez en cuando no me vendría mal, aunque sea para recordar el olor de tu perfume (claro que me lo acuerdo, pero no se lo digas a nadie).

Un beso, cualquier cosita me avisás, ¿dale? Yo sigo acá, sentadita en el banco roto de la esquina. Estoy de verde, ¡acordate! Y también soy tu novia ¿no?, tal vez así reconocerme te resulte más fácil.

domingo, octubre 13

Vereda contraria

Entonces,

le quedó solamente una calle desierta,
pies sin zapatos,
y ella y su vestido rojo lejos

sí, lejos,


en la vereda contraria.

viernes, octubre 11

Puede, claro que puede

Busco algo que me complete. 

Puede ser un viento efímero que me desarme el peinado, una mirada calentita al sol o un secreto que escape por alguna ventana. 

Puede ser un árbol, claro que puede. A contraluz y sin miedo al invierno.

Foto estenopeica

martes, octubre 8

¿Las estrellas?



Abismada y con los ojos llenos de tanto. Mucho y más, casi no cabe pero sí, con esfuerzo. Anaranjada, aunque así siempre. Hoy también violeta, como... romántica. Sensual. Color ciruela redonda y dulce. Yo, cubierta de hojas invisibles llenas de letras. 
Escribir con lapiz negro para poder borrar. Claro, algunas cosas no se borran. 

¿Las estrellas?


viernes, octubre 4

Pronto!

Soñé tu voz al teléfono pero en bocas de otros. Italianos, todos. Te escuchaba aturdido, mezclado. Entre ruiditos extraños, como de peli en blanco y negro.
Soñé que me decías que estaba todo bien, que llovía, y que no, que ni Francia ni Inglaterra eran parte de Italia, que me consiga un atlas, algo. Yo te decía que lo sabía, que solo había imaginado perderme en la gran Europa, pero que vos sí estabas allá en algún lado.
Soñé que nunca dejaba de oírte, que no tenías nada que hacer más que hablar con migo. Incluso me comprabas un chocolate blanco sin pasas, como habías prometido.

martes, octubre 1






tu noche larga y mi despertar inmaduro

domingo, septiembre 29

Cuando sea grande, quiero ser como vos... II

Lo poco que sé de Elliott Erwitt es lo que encontré en la biografía de su página, pero supongo (en realidad estoy segura) que fué y es un fotografo reconocido por quienes andan en tema y quizás también por quienes no.

Que decir... sí, me encantó. Fué así, simple e instantáneo. Mirando su galería me reí (principalmente), me asusté, me embebí en realidades, no mías, pero tampoco tan lejanas, me enamoré (más) del blanco y negro, de la fotografía y del mundo que me sigue esperando ahí, detrás de las puertas y ventanas de mi habitación.

Ilustrar esta entrada con sus fotos fué muy difícil, porque una me gustaba más que la otra, así que elegí aquellas que se quedaron en mi cabeza días y días después de habérlas visto. ¡Espero las disfruten!











¿Conocías ya a Elliott Erwitt? ¿Te movieron algo adentro como a mí sus fotografías? ¿Cuál es tu preferida?

Mini BIO: A Elliott Erwitt le gustan los niños y los perros.

jueves, septiembre 26

Diseño

Resulta que cuanto más crezco, más veces me escapo al pasado por un rato. Más cosas intento recordar y más acepto esos recuerdos como parte de lo que soy hoy, sean buenos o no.

Una de las actividades que llenaron meses y meses (literalmente) de mi infanciaadolescencia fué el diseño de ropa en papel. Hoy me dieron ganas de compartirles algunos de mis dibujos (de la última tanda), hechos en el año 2009 creería, a mis doce años. Supongo que alguna vez en el futuro retomaré la cuestión... o no, pero siempre va a estar abierta la posibilidad, y eso está bueno.

Reconozco que no son de lo más originales, pero los considero bonitos. No sé tampoco si me los pondría, aunque si me gustaría tenerlos, quizás dobladitos en algun lado para admirarlos de vez en cuando.

Bueno, ahí van (podés hacer click en las imagenes para verlas más grandes):

  




  




¿Te gustaron?
¿Los imaginaste en color o con diferentes telas?
¿Los usarías?

martes, septiembre 24

Más



sábado, septiembre 21

viernes, septiembre 20

> un jour, ¡je serai à Paris et je vais parler en français avec tout le monde!

jueves, septiembre 19

Siete

     MAÑANA, ASÍ
                      amaneceme.

jueves, septiembre 12

Árboles





(donde vivo, siguen existiendo)






lunes, septiembre 9

Confundida

¿Qué ocurrió?
se pregunta la muerte

en vida.

martes, septiembre 3

> no soy una chica pastel.

lunes, septiembre 2

Seis



¡Sacáte las pantuflas septiembre!



jueves, agosto 29

sábado, agosto 24

Condimentos (Cinco)

Le tocaba cocinar a Manu. Hacía frío y era de noche.

ÉL: -¡Uia, no hay harina para los scones!
YO (siempre tan simpática): -Y andá a comprar entonces... ¡Dah!
ÉL: -Es que no se ve nada y el camino está lleno de perros.
YO: -Bueno… ¡vamos entonces! Pero si no nos cruzamos con ninguno me debés una lavada de platos, ¿eh?
ÉL: -¿Qué? No, ni loco. No vamos entonces.
YO (deseando esos scones): -Era mentira, che. Dale, abrigate y salimos.

Estaba oscuro. Se lo reconozco. Había perros y ladraban, claro. 
Cuando llegamos al negocio tcamos el timbre y nos atendió ese chico que a veces me cae bien y a veces no. Pedimos un kilo de harina. Agarró una bolsita y se fué para adentro. Nos dejó solos en el negocio.

YO (no, no soy criminal): -Manu, ¡(afanáte) robáte algo!
ÉL (observa y ¿piensa?): -Eeeh... ¡los condimentos!

Claro, elegía tres miserables bolsitas de condimento teniendo un negocio entero lleno de gaseosas y dulce de leche. Tenía que ser mi hermano.

YO: -Nunca otra cosa, ¿no?
ÉL: -Bueno, mirá si es el fin del mundo.
YO: -Sí Manu, lo que digas.
ÉL: -No, en serio, mirá si me tuvieras solo a mí y al condimento. ¿Cuál elegirías?
YO: -Y... no sé.
ÉL: -Imagináte que estuvieramos en un precipicio. Dale, tenés que elegir uno.
YO: -¿Y qué se supone que hacía el condimento en un precipicio? 

Me río. Bastante. Me imagino la bolsita transparente temblando arriba, y abajo las olas chocando contra las piedras grises. Hasta escucho al viento también. Se lo digo. También se ríe.

ÉL: -Bueno che, no sé, pero mirá si los dos pesaramos igual y tuvieras que solta alguno.
YO: -¡Que vivo!, te acabás de sacar unos cuantos kilos porque sería imposible que pesaran lo mismo. 
ÉL: -...
YO (simpática de nuevo): -Creo que me quedaría con la bolsita de condimento.

El chico del negocio (¿negociero?) terminó de buscar la harina en su megabolsa y nos miró con cara de haberse cansado de nosotros. Le erró varias veces con la balanza. Crueles, nos reímos porque además nos acordabamos del condimento. Después nos fuimos. Un perrito insignificante nos persiguió y Manu dijo que estaba por mordernos. Cuando llegamos nos olvidamos de todo. Bah... no, mentira. Como está escrito acá puedo releerlo cuantas veces quiera, ¿no?

domingo, agosto 18

Sin título (por ahora)

Que bien huele tu sangre. ¿Será más rica que la de los supermercados? Y tu cuello, ¡me sigue mirando acosadoramente (que descarado)! Quizás antes logré resistirme, pero perdí un par de dosis de voluntad la última vez que volé sin haber almorzado, por olvidadiza nomás.

¿Sabes?, cuando te conocí creí que iba a probarte esa misma noche, pero acá estamos los dos todavía, ¿no? Un poco incómodos a mi parecer pero aún vivos. Tendrías que agradecerme de vez en cuando. Son esas cosas chiquitas e insignificantes las que me van volviendo más humana, las que me hacen menos...

                                        ¿POR QUÉ ACERCÁS TANTO TU CUELLO A MIS LABIOS? Estoy cansada de tener que aguantar tu personalidad tan arriesgada. A ver... tengo que controlarme, voy a pensar en...

amapolas (azules) cantando esa canción de Joanna Newsom
                            en una pecera llena de lágrimas enlatadas.

Solo para distraerme, obvio, porque ni siquiera me gustan las lágrimas pre-fabricadas. Las espontáneas tienen más sabor, aunque sigan existiendo esos desubicados usuarios que prefieren el confort y la facilidad del envase plateado (puaj).

Este... Otra vez te estás acercando demasiado y hasta las amapolas de mi mente te están por morder. Sos difícil, ¿sabías, no? igual te perdono. Por hoy, porque es temprano para tomar grandes decisiones y porque la peli que alquilaste no nos discrimina como la primera que vimos.

Que buen novio sos los viernes.

viernes, agosto 16

Fucsia

     Pestañas danzantes.
          Líneas circulares.
               Voces agudas,
                    y mucho fucsia.

miércoles, agosto 14

Flores

Temprano frente a él
                                         (más que siempre),


con sus libros quemados
y esas flores que caen de sus manos

burlándose del azar.

domingo, agosto 11

Cuando sea grande, quiero ser como vos... I

Siempre hay fotos que me llenan de (sana) envidia, e imagino que a varios de ustedes también, lo quieran o no, así que decidí inaugurar esta sección con las tres imágenes de Ryan Mcginley (hasta ahora, fotógrafo favorito) que más me gustan aunque no sepa bien por qué... sí, creo que son bellas por donde se las mire, pero también que tienen algo más... algo que todavía no puedo describir con una sola palabra.

Ahí van:

Mustard Meadow, 2012


Parakeets, 2012


May (Pines), 2012


¿Ya conocías a Ryan Mcginley? Tiene muchas más fotos en su página y a mí me gusta la gran mayoría... creo que a pesar de utilizar el cuerpo humano desnudo en casi todas sus fotografías logra hacerlas muy diferentes entre sí, dentro de los espacios que elige para trabajar.

¿Cuál te gusta más? ¿hubieras seleccionado imágenes diferentes?

Mini BIO: Ryan Mcginley es un fotógrafo nacido en Ramsey, Nueva Jersey, en 1977. En 1999 envió a 100 editores y artistas que admiraba, un libro de 50 páginas con sus fotos. El libro se titulaba The Kids Are Alright, estaba hecho a mano, y contenía retratos realizados a sus amigos. Fue el artista más joven (26 años) en exhibir su obra en el Museo Whitney de Nueva York. Dice él: "Mis fotografías son mi vida de fantasía".

sábado, agosto 10

Manos sucias

Es calor
   y un poquito de lluvia
   que nunca encaja.
Nieve oscura enojada
porque no sabe perdonar
        (ni quiere aprender,
        para no ensuciarse más las manos).

miércoles, agosto 7

Pistas

Colgado en la pared.

Consumiendo verticales.

Un papel arrugado
me tienta con frases                                          sueltas.

lunes, agosto 5

Incertidumbre

Intentará volar y caerá algunas veces y otras no, por eso seguirá intentándolo. Momentáneamente, se le ocurrirá cambiar de profesión, como a todos alguna vez, pero no podrá. Simplemente se sentirá incompleto sin abrir las alas. Un día verá la nieve cubrir la tumba de sus padres y no llorará. Para ese entonces, tendrá un corazón de piedra gris, maciza y huérfana, que le pesará tanto, tanto, que resbalará con más frecuencia.

Conocerá lugares y gente. Respirará segundos como eternos y asesinará la intriga que guardan las primeras horas del día. Con mucha práctica, hasta logrará verse normal al ojo humano y aún así sentirse único.

Conseguirá prestado un par de manos y los labios más suaves y suculentos. Todas las noches, bailará, inconsciente, en sueños, alejado de quién es y quién debería ser. Hablará con las estrellas en sus días más románticos porque sí, conocerá mujeres y se enamorará. De muchas. De tantas que le parecerán pocas. Deseará conseguir una voz para recitarles y la obtendrá. Grave. Segura. Con algunas variaciones y un tono especial para los minutos de resfrío.

Cuando sea viejo y uno de sus pies ya pise al otro, comenzará a correr. A escapar del tiempo. Aún tendrá, para ese entonces, mucho que aprender. Mucho que extrañar. A veces, será feliz. Otras no. Habrá momentos en los que deseará morir, pero nunca dejará de respirar, porque ese fue siempre su objetivo: permanecer.

domingo, agosto 4

Esos anteojos...

Ruda, rábano y ají siciliano.

Viento y sol, contraluces.

Finjo:
        esquelética y fumadora de labios gruesos. Anteojos de John Lennon, siempre.

jueves, agosto 1

Momentos




-extrañamente familiares-





SOS OLOR A CHOCOLATE




miércoles, julio 31

De grillos y arañas

Lo único –después resultó no ser lo único-, que me pregunté fue: ¿de costado? ¿Por qué una canilla común y corriente estaría de costado? ¿No sería difícil tomar agua, por ejemplo? Encima está tan cerca del piso, será para mojarse los pies cuando hace calor… o para limpiar el suelo.

Su interior, está oscuro. Un toquecito de plateado, y de repente, negro. No se me ocurriría nunca meter el dedo en la canilla. Quién sabe que puede haber escondido adentro. Ojalá no un grillo. O una araña. ¿Hace cuánto la habrán abierto? Claro, si es que aún funciona. Está bastante limpia y tiene pinta de nueva pero la manguera que le permite ser canilla no podría estar más gastada. Por el sol. O porque es muy vieja, ¿no? Aún así presiento que sí, es reciente. Es evidente que la cambiaron muchas veces, ajenos a la situación de la manguera que sí necesita un reemplazo. ¿Las anteriores también estarían de costado? Ah, aunque quizás la haya girado el viento. El viento. No, no está tan potente hoy y además va para el lado contrario.

¿Qué acaso nadie se dio cuenta de lo anormal de la situación? Los que pasan no la miran, tal vez no exista, o no sea tan real como la música. ¿Habrá escuchado alguna vez música? No creo porque no encuentro sus orejas, debe ser sorda. ¡Uy! ¡Tampoco la veo respirar! Ah... ya comenzó a inhalar y exhalar de nuevo. ¡Qué susto!

Ahora, brilla. Creo que desde que me mira, está más amigable, como si estuviera despertándose o los bichos que viven adentro. No. Mejor me alejo. En la longitud de la manguera podrían vivir cientos de bichos. O de pensamientos. O un dedo, tal vez. ¿Qué tan grave sería que salga un dedo por la canilla? ¿Quién la abriría? Probablemente, el resto de la mano, porque entera no entra dentro de la canilla, a menos que alguien la haya metido a la fuerza. Un asesino por ejemplo. Uno que no le tenga miedo a las arañas. O que sea ciego. Un ciego no se daría cuenta de que está de costado. Pobre. Si tuviera que contarle a un ciego lo que veo, no me entendería. O tal vez solo esté ciego como todos los demás, que no ponen la canilla en su lugar. Lástima que no conozco a nadie que arregle canillas en este pueblo. Sería lindo ver el agua caer de nuevo. ¿Y si hace mucho está rota? En este lugar está todo bastante roto ahora que veo. ¿Qué sería antes de ser museo? ¿Estaría ya la canilla? ¿Hace cuanto tiempo? Y sus arañas y sus grillos, ¿qué comen? ¿Qué acaso ya nadie le presta atención al canto de los grillos?

Hice este texto hace algún tiempito en un curso de letras con Rosario Blefari acá, en Tilcara.

Cuatro

Conté las hojas, eran tres.
       Conté las ramas pero eran muchas, quizás cien. Me perdí varias veces.
              Conté los árboles y ví que eran menos.

Escuché un rato al viento y jugué a la pilladita con el sol hasta que se fue.

Llegaste, y comimos galletitas Terrabusi de chocolate.

domingo, julio 28

Asesina

Cada vez que abro la puerta
de mi sótano oscuro,
percibo por tu olor
que mis ojos marrones nunca dejaron de consumirte.


Además, huelo tus disculpas apresuradas,
inmaduras y suicidas.

sábado, julio 27

Existencias



Esperando algo

inexistente,

construimos algo real

y más importante.


viernes, julio 26

Mucho naranja

Te soñé la misma noche en dos situaciones distintas. Yo fui siempre la misma, vos... difícil saberlo, la esencia la mantenías, eso seguro.

Me invitabas a una copa para festejar mi cumpleaños, y yo me imaginaba un jugo de naranja en un bar de esos viejos que por acá no hay; ¿llegamos alguna vez? probablemente no, nunca se concreta nada en nuestros sueños. Tenías el pelo muy marrón y estabas mas bronceado. Me acuerdo algunas cositas, gestos y eso, pero quizás los imaginé estando despierta, como siempre, con los ojos abiertos y mi mente esforzándose para volver a dormirme.

Después o quizás antes -quién sabe- tenías un sombrero celeste con serpientes, una cola de sirena y nadabas sensualmente bajo el agua. Había peces anaranjados y algas también naranjas, así resaltabas. De vez en cuando tu cara se hacía mas chata y me convencías por segundos que nunca estuviste ahí pero estabas, me mirabas y se me hacía insoportable. Yo estaba mediometida medioafuera, respiraba aire de cielo pero también movía mis pies mojados.

Nunca me hundí y quizás por eso me desperté; peor que estar un mundo diferente al tuyo era estar a punto de.

jueves, julio 25

Aire de primer día (Tres)

Mi cerebro chiquitito,
y de repente una pila de información
que se supone ya estoy almacenando.

miércoles, julio 24

Contraluz

Los días más bellos son y se recuerdan siempre a contraluz.


Suyos

          Si se miran,
          se entienden.
          Hablando,
          se les complica la cosa.

lunes, julio 22

Invierno

Ahora lo único que alcanzo a sentir es el olor a café y a leche caliente, el sonido de la leña transformándose en brasa y el viento que se mete por todos lados, blanco y casi transparente, dando gemiditos desalentados. Se hizo esperar pero ya llegó, e inevitablemente empezamos a dudar si realmente lo extrañábamos.

domingo, julio 21

Enredada (Dos)

A veces,
si la música acompaña
hasta las broncas más enredadas
se transforman en fantasmas de sonrisas que vendrán.

                                                                                   Con suerte,
                                                                              bailes.

Sutiles.

jueves, julio 18

¿Suelta o condicionada?

Callada.                    Concentrada.                                                          Transparente.              Liviana.


Elástica.                                         Anaranjada.    Pegajosa.                                                 Agujereada.


Susurrada.                     Ahumada.                                                              Agridulce.             Floreada.



                                                                 ¿Suelta o condicionada?                                                              

miércoles, julio 17

Sed


El agua solo es agua,
cuando no se tiene sed. 

martes, julio 16

Comenzando (Uno)

Bienvenidos! No sé bien dónde terminará esto pero quizás sea lo más excitante. Tengo que avisarles que puede que este blog no dure demasiado. Le tengo fe, sí, pero me suelo aburrir rápido y siempre prefiero empezar algo desde cero que arreglar lo que ya está iniciado. De todas formas, para esta primera entrada tenía únicamente una poesía en mente. Me pareció perfecta para la inauguración:

Búsqueda
Tampoco es cuestión
de dormir con mi cuaderno de notas,
     pero es un comienzo.