lunes, agosto 5

Incertidumbre

Intentará volar y caerá algunas veces y otras no, por eso seguirá intentándolo. Momentáneamente, se le ocurrirá cambiar de profesión, como a todos alguna vez, pero no podrá. Simplemente se sentirá incompleto sin abrir las alas. Un día verá la nieve cubrir la tumba de sus padres y no llorará. Para ese entonces, tendrá un corazón de piedra gris, maciza y huérfana, que le pesará tanto, tanto, que resbalará con más frecuencia.

Conocerá lugares y gente. Respirará segundos como eternos y asesinará la intriga que guardan las primeras horas del día. Con mucha práctica, hasta logrará verse normal al ojo humano y aún así sentirse único.

Conseguirá prestado un par de manos y los labios más suaves y suculentos. Todas las noches, bailará, inconsciente, en sueños, alejado de quién es y quién debería ser. Hablará con las estrellas en sus días más románticos porque sí, conocerá mujeres y se enamorará. De muchas. De tantas que le parecerán pocas. Deseará conseguir una voz para recitarles y la obtendrá. Grave. Segura. Con algunas variaciones y un tono especial para los minutos de resfrío.

Cuando sea viejo y uno de sus pies ya pise al otro, comenzará a correr. A escapar del tiempo. Aún tendrá, para ese entonces, mucho que aprender. Mucho que extrañar. A veces, será feliz. Otras no. Habrá momentos en los que deseará morir, pero nunca dejará de respirar, porque ese fue siempre su objetivo: permanecer.

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Avanti!