sábado, octubre 26

Nueve

Abrazadora exhaustiva de cada palabra tuya, imaginadora de cada gesto, masaje o estornudo. 

¿Más flaco que antes o al revés?         Más alto, seguro.

Buscadora incontrolable de momentos; roba segundos, asalta instantes. 

Piel de gallina de la buena, por todo el cuerpo, casi con vos por acá, queriéndome. 

Dormir con vos, para y en.

Anillos y huesos, si fuera tan fácil no hubiéramos esperado tanto. 

Más lejanía, existiendo veinte años antes, quién sabe, ¿lloraríamos? 

Yogurt con cereales hoy, vos hoy, nosotros. 

Hoy.

Perfección es una palabra complicada pero sí, apropiada para esto. 

¿Cuánto durará? Por favor, no me dejes, no lo arruino hoy, tampoco mañana, con suerte. 

¿Y en diciembre?
Te espero cerquita, avisame que si no voy yo.

Mensajito virtual tan tangible como la sonrisa boba de mi cara. 

No oculto las carcajadas, si preguntan, miento. 
Con tal, no importa más que seguir haciendo(nos).

lunes, octubre 21

Despedida

Viene y me dice que se suicida esa misma noche, me dá un beso y se va. Lo persigo toda la tarde. Sigo en shock pero si no lo encuentro lo pierdo, así sin más.
Busco en el muelle y a la orilla del mar. Entro a los bares viejos siempre abiertos, e inevitablemente se hace de noche, pero antes el cielo se tiñe de rojo. Rojo sangre.
Me desespero. Grito sola; el ruido de las olas tapa mi voz. Mis ojos parecen fosforecentes (imagino), y la ira hierve en mi cabeza.
Sigo buscando, si, pero ¿para que? Si ya se despidió de todos probablemente esté muerto.
Vuelvo a mi casa o... no sé, creo que es mía. Golpean la puerta, la patean. Abro y es él, me dan ganas de abrazarlo pero no me sale. No se lo merece. Me mira muy a los ojos y vomita. Se limpia y se tambalea. En sus labios leo un "perdón", pero no puedo creerle. Cruza la puerta de entrada y entonces la veo; la vemos. Sale del auto con su pelo rosa hasta los hombros.
Le dispara, llorando. Me dispara a mí también y duele.
Duele demasiado.

jueves, octubre 17

Fe li ci dad! (Ocho)

Estoy feliz. No, más que eso. Estoy súper feliz. Rebalso ¿Y por qué? Bueno, ya que preguntan, les cuento: porque gané un concurso. Taráááán, ¡si señores y señoras! La gente del Museo en los Cerros me dio la oportunidad de participar en el 2do Concurso de Fotografía. ¿Qué gané? ¡Una cámara de fotos! Claro que sí, créanselo. El tema del concurso era "Celebraciones" y mi foto (aunque parezcan dos), esta:


La hice el 23 de agosto en una especie de marcha que se hace en mi pueblo recordando el Éxodo Jujeño (si no tienen idea, pueden googlear).

¿Les gusta? ¡Hagánmelo saber!

miércoles, octubre 16

Detective perfecta

¿Que cuantas veces te llamé? Y, veinte, por lo menos, y eso que yo nunca llamo a nadie porque no suelo tener crédito. Hasta con tu mamá tuve que hablar para ver si me daba alguna pista de tu paradero. Pensó que te habías fugado con migo la pobre. Sí, era lógico que no supiera, yo tampoco les diría nada a mis padres si llegara a irme a algún lado, claramente solo. Después hablé con Martín y Florencia, que ni bola me dieron porque cuando pasé por su casa estaban jugando un videojuego de esos malísimos que siempre se están comprando, asi que imaginate. Capaz ni si quiera escucharon lo que les dije.

Guarda que intenté yo también visualizarte en algún lado, ¿eh? pero nunca pasamos por esa etapa de peli romántica en la que te llevo a un lugar mágico y vos a mí y bla bla bla. Vés, si fuéramos más, no se, pareja promedio, capaz ahora te podría llevar algo de comida y el cepillo de dientes, pero como no, acá estoy yo, casi en pijama y como una loca en el medio de la plaza. Debo verme medio paranoica. Es que miro tanto para todos lados que alguien tiene que estar preocupándose por mí, aunque sea una de las viejitas esas que corren un par de minutos y después se sientan a comer facturas, ¿viste?.

Ah, me olvidaba de decirte que llamé a tu ex, por si acaso (como nos llevamos taaan bien) y me dijo que estaba con vos (la muy!) pero después desmintió la cuestión diciendo que no, que ni idea, que si quería me ayudaba a buscarte. Es que sí, chango, eso hago, te busco. Y me estoy cansando. Bah, no, en realidad no, si tengo que elegir vivir siempre serías vos la razón, pero encontrarte de vez en cuando no me vendría mal, aunque sea para recordar el olor de tu perfume (claro que me lo acuerdo, pero no se lo digas a nadie).

Un beso, cualquier cosita me avisás, ¿dale? Yo sigo acá, sentadita en el banco roto de la esquina. Estoy de verde, ¡acordate! Y también soy tu novia ¿no?, tal vez así reconocerme te resulte más fácil.

domingo, octubre 13

Vereda contraria

Entonces,

le quedó solamente una calle desierta,
pies sin zapatos,
y ella y su vestido rojo lejos

sí, lejos,


en la vereda contraria.

viernes, octubre 11

Puede, claro que puede

Busco algo que me complete. 

Puede ser un viento efímero que me desarme el peinado, una mirada calentita al sol o un secreto que escape por alguna ventana. 

Puede ser un árbol, claro que puede. A contraluz y sin miedo al invierno.

Foto estenopeica

martes, octubre 8

¿Las estrellas?



Abismada y con los ojos llenos de tanto. Mucho y más, casi no cabe pero sí, con esfuerzo. Anaranjada, aunque así siempre. Hoy también violeta, como... romántica. Sensual. Color ciruela redonda y dulce. Yo, cubierta de hojas invisibles llenas de letras. 
Escribir con lapiz negro para poder borrar. Claro, algunas cosas no se borran. 

¿Las estrellas?


viernes, octubre 4

Pronto!

Soñé tu voz al teléfono pero en bocas de otros. Italianos, todos. Te escuchaba aturdido, mezclado. Entre ruiditos extraños, como de peli en blanco y negro.
Soñé que me decías que estaba todo bien, que llovía, y que no, que ni Francia ni Inglaterra eran parte de Italia, que me consiga un atlas, algo. Yo te decía que lo sabía, que solo había imaginado perderme en la gran Europa, pero que vos sí estabas allá en algún lado.
Soñé que nunca dejaba de oírte, que no tenías nada que hacer más que hablar con migo. Incluso me comprabas un chocolate blanco sin pasas, como habías prometido.

martes, octubre 1






tu noche larga y mi despertar inmaduro