viernes, octubre 4

Pronto!

Soñé tu voz al teléfono pero en bocas de otros. Italianos, todos. Te escuchaba aturdido, mezclado. Entre ruiditos extraños, como de peli en blanco y negro.
Soñé que me decías que estaba todo bien, que llovía, y que no, que ni Francia ni Inglaterra eran parte de Italia, que me consiga un atlas, algo. Yo te decía que lo sabía, que solo había imaginado perderme en la gran Europa, pero que vos sí estabas allá en algún lado.
Soñé que nunca dejaba de oírte, que no tenías nada que hacer más que hablar con migo. Incluso me comprabas un chocolate blanco sin pasas, como habías prometido.

2 comentarios:

  1. Si te compró un chocolate, ese pibe es un sueño, literalmente.

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Avanti!