lunes, junio 30

¿Acaso está prohibido querer conocer al lunar de tu ojo y salir a bailar los sábados obviando la música moderna?

Desde ayer a la mañana un ojo tuyo (ese que nunca te cayó bien) tiene un puntito negro en su esquina derecha que desvía mi atención y me cuesta escucharte y entender lo que decís... es que, no se si te diste cuenta, pero tu lunar de ojo... ¡derrocha personalidad! ¿Sera macho o hembra? o, si se prefiere; ¿nene o nena? Me parece que es nene, sí, debe serlo. Creo que estamos conectados, aunque es claro que es mayor que yo, y mucho más sabio, porque no permite ser tuteado, y menos si es por renacuajas escritoras como yo (no me lo dijo, pero lo leí en sus manos, que no paraban de sudar, que extraño).

Creo percibir en este momento que me seguís hablando. Vos. El verdadero, no tu lunar de ojo. Él casi no habla. Aún no lo conozco tanto como para sacar conclusiones apresuradas sobre sus sentimientos pero no parece tener muchos amigos. Estos días, los que no hablan ni hacen reír se van quedando en el fondo de la cadena alimentaria sin poder reclamar ni de a poquito ni un poquito.

Yo, mientras, estoy feliz. Tengo un amigo nuevo. ¿Quién hubiera pensado que un lunarcito minúsculo en una esquina insignificante de tu cara, en vos, que sos uno entre millones y millones en esta galaxia llamaría tanto mi atención y escondería todos mis sentidos en cinco burbujas submarinas para tenerme prisionera?

Igual no te sientas mal que no me olvide de vos, ¿eh? Sos el portador del puntito negro, la semillita de sandía, el aro perdido, el huevito de pascuas, el viento empolvado, o como se lo llame en cualquier otra cultura occidental. Sos el elegido y nadie te podrá ignorar.

¿Te lo presento? Es Fii, el lunar de tu ojo. Preparate que va a acompañarte siempre. No, no te preocupes que no come carne ni escucha música muy fuerte. Eso sí, le gusta bailar Staying Alive de los Bee-Gees así que nunca se lo niegues que puede llegar (no sé cómo) a sacar de algún lado un par de lagrimitas, falsas pero con un poder impresionante de convicción, y ya viste como son los lunares cuando lloran; ¡más raros!

miércoles, junio 25

Desarmándo(te)






casi un secreto, shhh...



miércoles, junio 18

Imaginándote



Te conozco hace tanto
que cuando mueras de viejita
voy a tener todas las herramientas

para imaginarte.


Quizás
un poco más transparente
y sin el sonido de tu risa imperfecta.

viernes, junio 13

Cuando sea grande, quiero ser como vos... VII

Me gustan las fotografías explosivas. De esas que ya parecen estar explotando por sí solas pero que además me explotan todos los sentidos y los dejan patas arriba.

Me gustan las fotografías misteriosas. De esas que se quedan dando vueltas en algún lugar y que aparecen cuando creo que puedo entenderlas; que descubrí una pista, un secreto. O quizás que ya no no me interesa entenderlas porque en esa incertidumbre está lo que hace que volvamos a encontrarnos.

Me gustan las fotografías sinceras. Donde los retratados están y lo presumen. No necesitan un nombre, una nacionalidad o un mal gesto. De esas en las que no podría más que enamorarme.

Me gustan las fotografías originales. De esas en las que podemos vivir todos los días sin darnos cuenta, que podemos respirar sin saber que estamos respirando, que podríamos soñar cualquier noche, en cualquier lugar, y seguir sin animarnos a habitarlas.

Me gustan las fotografías osadas. Que juegan, saltan, lloran, ríen, duelen y despiertan si es necesario.

Me gustan las fotografías enredadas. Que se enredan y que nos enredan, que podemos enredar con otras fotografías y que se dejan enredar por ellas.

Y sí, me gustan las fotografías de Arnaud Lajeunie.











Hay que reconocerle entre otras cosas el uso del color, la piel, el agua, las texturas, los reflejos... así logra impactar de formas muy particulares y algo abrumadoras.
¿Te gustaron sus fotos? En su página tiene algunas más pero no demasiadas, date una vueltita por la red y buscá sus imágenes, seguro que alguna va a definirte.

Mini BIO: Arnaud Lajeunie es un fotógrafo europeo nacido en 1986 al que le gustan las fotografías en exteriores, en contacto con la naturaleza. Dice que los modelos no sienten lo mismo en una playa desierta, o internados en un bosque que en el estudio. Es co-fundador de la revista fotográfica L’imparfaite.

En ediciones anteriores: Aneta Ivanova, las chicas de Deviantart, Aleksandra Patova, Rinko Kawauchi, Elliott Erwitt, y el genialísimo Ryan.

viernes, junio 6

Azúcar



Las mejores nubes nacen en otoño...
abrazan
explotan
vuelan
burbujean
y esconden azúcar por todos lados.