lunes, agosto 4

Té caliente, aire frío...

Mi abuela me prepara un té y me avisa que es un té que inspira, que eso dice en la etiqueta. También tiene otros; relajan, transportan y energizan pero no, en este momento no los quiero. Mi abuela me charla siempre de cosas muy distintas, le gusta hablar y a mi me gusta escucharla. Hace frío y por la ventana veo árboles secos, muchos y muy diferentes. Escucho sonidos propios de un lugar que no es el mío. Me tomo el té y empiezo a escribir, a ver que pasa. Está rico, además. Está rico y a pesar de la tristeza que encontré por estos pagos, yo estoy contenta de haber venido.

5 comentarios:

  1. Nada pero que la tristeza del otoño-invierno que intenta perpetuarse en la mirada...

    Suerte

    J.

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  2. ¡Hola! ^^
    Antes que nada, quería "decirte" que es una pena haber estado tanto tiempo sin dejarme caer por aquí, me alegro muchísimo de tener tiempo otra vez para volver y descubrir que sigues escribiendo de maravilla. En serio, me ha encantado la entrada, es increíble lo bien que destilas los sentimientos en palabras. Espero dejarme caer más a menudo por este bello rinconcito... ¡Que seas muy feliz y que disfrutes del verano! ;)

    Besos.
    Windflower.

    laladronadepalabras7.blogspot.com

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  3. Ya mi colega demiurgo se me adelantó. Es un desafio lograr que esas emociones sean inspiradoras para escribir, en lugar de ser algo que desaliente.

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  4. L@s abuel@s que deberían de ser inmortales, nos enseñan tanto.
    Besos :)

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Avanti!