martes, septiembre 9

¡Próxima parada!




Ya, 
amanecer viendo por la ventana ese sol naranja iluminando lugares que desconozco 
y que encuentro dolorosamente fotogénicos, 
transforma cualquier cosa que pase por mi cabeza en un ovillo de sensaciones diferentes, 
todas entrelazadas por el color del sol y el vaivén del colectivo.
Ya, 
después de dieciocho horas de viaje y un desayuno perlado, 
de medialunas y noche, 
todo es cálido y está a punto de despertarse.

1 comentario:

Avanti!