domingo, diciembre 14

Acto de colación (Veintidós)

Aunque sea algo difícil de creer y tanta fe no nos teníamos, acá estamos todos, a pasitos de terminar oficialmente ésta etapa que fue la más importante. Por mucho tiempo contamos los años, los meses y los días que nos quedaban para al fin terminar el secundario y ser libres. Parecía nuestro objetivo máximo en la vida. Pero, algo en el camino, cambió radicalmente. Aparecimos. Todos. La promo y el sentimiento que ser de último año nos provoca. Ese sentimiento que eriza la piel, sonroja los cachetes y da ganas de abrazarnos, de disfrutar. Transformamos una gran cantidad de tiempo algo vacío en momentos intensos llenos de risas, palabras y muchísimos aplausos (quizás demasiados). Transformamos los días, llenándolos con caras y voces, cantos y bailes. Transformamos lo que aprendimos para que alcance, transformamos las clases, los profes, los horarios. Transformamos las mañanas desayunando juntos; las tardes entre bicicletas y helados y las noches con pizas y películas.

Transformamos un secundario por momentos imposible en lo mejor de la vida... hasta ahora. Porque acá viene la parte interesante: lo más lindo está a punto de llegar, y aunque todo esto suene a final insuperable, recién estamos comenzando. A vivir, a experimentar, a sentir, a volar, a crear, a aprender, a amar, a elegir... A partir de ahora todo será, esperamos, más auténtico, más llenador, más permanente, y si durante estos cinco años pensamos alguna vez cuánto que vale la pena estar vivo, muy pronto vamos a querer gritarlo. Las expectativas son grandes y los pasos firmes. Y da un poco de miedo, sí, pero lo vamos a superar. Sabemos que atrás tenemos a los 33 chicos y chicas más grosos apoyándonos, probablemente a la distancia pero ahí, unidos y bancándonos entre nosotros como siempre.

No tenemos que olvidarnos, que todo lo que vivimos juntos, en camino a transformarse en recuerdo, nos hace ser quienes somos hoy. Y en algún tiempo, cada vez que miremos atrás, éstos años, buenos y malos, aunque parezcan lejanos, seguirán impresos en nuestra piel definiéndonos.

Aún así, claro que es difícil decir adiós, porque todos, en el fondo, aunque sea por un rato, quisiéramos que esto dure para siempre.

3 comentarios:

  1. ¡Qué linda despedida! Suerte al elevar el vuelo.

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  2. ¡Hermoso texto, Eli! Vienen cosas hermosas, y tan lindos recuerdos se guardan en un baúlcito con llave.
    Abrazo enorme

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  3. Muy elocuente esa descripción de cambio de etapa.

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Avanti!