lunes, diciembre 1

Cuando sea grande, quiero ser como vos... IX

Hace tiempo que vengo dándole vueltas a ésta entrada; la número nueve de toda la sección de fotos en las que uno o varios fotógrafos y fotógrafas que me gustan aparecen por acá. Y estuve pensando a quién o quienes traer, probando, eliminando, rehaciendo, en fin. Así desde... bueno, desde la última vez, en la que presentaba a Bertil Nilsson, cuando de repente, una mañana, apareció David Uzochukwu y la búsqueda se terminó (por ahora). Había encontrado a quién quería. Sí, así nomás.

Y es que David tiene fotografías muy hermosas (para empezar), muy mágicas, muy bien editadas (porque él es uno de esos fotógrafos que hace de la edición su mejor amiga), con colores muy atractivos y con cierto misterio, algo que en las fotos, me conquista bastante. Y además, como un plus que es algo difícil de ignorar, solamente 15 años en éste mundo y cuarta vida detrás (y delante) de cámara.

Reconozco, sí, que algunas de sus fotografías se parecen a otras, a imágenes muy de moda estos últimos tiempos, en los que el cuerpo humano (desnudo, por lo general) y el ambiente se mezclan y se hacen uno solo, pero su mirada... es otra cosa. Le aporta un nosequé a sus fotos lleno de personalidad.

Acá, entonces, las tres fotografías de David Uzochukwu que fueron amor a primera vista...







Tienen algo, ¿no? Para algunos mucho, para otros poco, pero no podemos negar que promete. Bastante. Y si a los quince años produce éstas imágenes, ¡lo que será en un tiempo!

Mientras, por acá, seguiré viendo su trabajo y todo lo que transparenta de él mismo.

Como siempre, recomendaciones fotográficas o de cualquier tipo, ¡en los comentarios!

3 comentarios:

  1. Me encantaron! Y es cierto, reflejan algo mágico, como si los lugares que muestra a través de las fotos fueran una fantasía, un mundo aparte.

    Saludos!

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  2. Tienen algo, sin duda. Tal vez una estetica onírica.

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Avanti!