domingo, octubre 25

humo viejo

Ellos ellas
saltan rebotan
entre fucsias y verdes se iluminan
abren bocas y besan, cantan
sudando cada palabra.
Sin apuro y con locura
a toda canción se entregan.

Algo explota entonces,
quema sin pausa.
Transforma el sudor
en mar que no moja ni apaga.
Eso que prendió
avanza, naranja.

Ellos ellas
tosen escupen
lágrimas y más y más y más
y el gris inunda
rebalsa aprieta y envuelve.
La tos grita,
en cuatro patas desespera.

Ellos ellas ya no saltan
más bien corren vuelan tropiezan,
y el fucsia y el verde que eran luz
mutan y ahora son rojo
que resbala y empapa.

Ellos ellas caen,
inmóviles esperan y dejan de esperar
de sentir de soñar de intentar.
Se dejan caer
se entregan ya no a la canción
ya no a la vida.
Ellos ellas no respiran más
sin saber que hoy nadie olvida.